sábado, 30 de junio de 2012
Diente de león
...
- ¿Y bien?
+ ... ¿?
- ¿Qué sucede?
+ ¿Cómo que qué sucede?
- Pues eso, estás raro.
+ ¿Yo? Pues no sé, yo estoy bien.
- A mí no me engañas chaval. Desenfunda, ¿a quién le tengo que partir la cara?
+ Jajaja a nadie, a nadie, no es nada de verdad.
- ¿Ves? Te pasa algo.
+ ...
- Mira, mi intención no es obligarte a que me cuentes nada, pero quiero que sepas que puedes contar conmigo para lo que sea. Y creo que ahora mismo necesitas a alguien que te escuche. No quiero verte así.
+ ... Gracias.
- No las des.
+ ...
- ...
+ No entiendo nada.
- ¿?
+ Supón que un día vas por una sabana y te encuentras un rinoceronte. Tú, obviamente, permaneces atento y sin poder quitarle el ojo de encima durante un tiempo, pero llega un momento en que ese rinoceronte pasa de ti, osea, no parece que esté interesado en embestirte o en saber qué eres. Pero aún así, tú sigues sin poder dejar de prestarle atención.
- ... Sí.
+ Pasa el tiempo, y el rinoceronte ni se inmuta con tu presencia. No hay cambios, así que optas por dejar de darle importancia y vas a lo tuyo.
- Sí.
+ ¿Qué pasaría si de repente el rinoceronte volviera a no quitarte los ojos de encima así por las buenas?
- Pues que me pillaría por sorpresa.
+ ¿Y qué más?
- Mmm... Que volvería a estar en guardia.
+ ¿Algo más?
- Y... ¿que no sabría cuáles serían las intenciones del rinoceronte?
+ Explícate.
- Que no sabría si al final iría corriendo hacia mí o si realmente no soy importante para él.
+Exacto.
- ...
+ ... ¿?
- Bueno, ¿y qué quieres decir con ésto?
+ ¿Por qué ese rinoceronte así por las buenas te presta atención de nuevo si ya era conocedor de tu presencia y optó por pasar de ti? ¿Qué intenciones tiene? ¿Qué es lo que quiere? ¿Qué es lo que siente? ¿Amenaza? ¿Curiosidad?...
Esa incertidumbre es mi problema. Aparentemente son piezas de puzle de cajas distintas, no logro ver que encaje nada de esto. ¿Pero sabes qué?
- Dime.
+ Yo paso. Me dejo llevar por el viento, que me lleve a cualquier sitio. Si me acerca al rinoceronte, bien, que no, también. Pero lo que está claro es que no pienso mover un músculo por nada. Si el rinoceronte está interesado en acercarse a mí para matar su curiosidad, que venga a mí, porque si no lo hace daré por sentado que no es su intención en mantener ningún tipo de contacto conmigo. Eso sí, una cosa que hay que tener en cuenta: El viento no siempre sopla hacia la misma dirección ni sentido. El tiempo es oro.
- Interesante reflexión. Pero... ¿de verdad estarías dispuesto a dejarte conocer por el rinoceronte? No es la primera vez que rondas por zonas así y sales malherido. Y sí, hubo un rinoceronte que era con el que erais inseparables, pero al final te hizo daño. ¿Volverías a acercarte a él?
+ Ese rinoceronte me hizo daño, sí, pero no fue su intención. Fue sin querer, como un perro cuando juega contigo y te da un arañazo o un mordisco.
Sé que ese rinoceronte se acuerda de mí, y si quiere volver a pasar el tiempo junto a mí y dejar que vuelva a cuidarlo, lo hará.
- ... ¿Y si no?
+ Si no, entonces sabré que prefiere optar por la vida que tiene ahora, que ahora mismo es feliz y que no le hace falta para nada mi presencia. Lo dejo a su elección.
-Pero... ¿quieres realmente volver? No creo que te hiciera mucho bien, la verdad...
+Es una idea que me resulta bastante satisfactoria. Hubo un error y nos hicimos daño. Ahora podremos ser más precavidos, ¿por qué no intentarlo?
Aunque claro, estoy mentalizado de que no querrá. Prefiero llevarme una sorpresa a una decepción. Como bien dije antes, si quiere volver a vivir buenos momentos junto a mí, volverá, si no seguirá con su vida. Lo dejo en sus manos.
- Pase lo que pase, te deseo suerte.
+ Gracias amigo.
Logré sacarlo de mi mente, al menos casi en su totalidad. ¿Sigo queriendo algo? No. ¿Hay interés? Sí. He ahí la diferencia. Si ese buen animal realmente quiere, que lo intente, que me busque y que muestre interés. No tiene sentido que sea yo el que siga buscando algo en todo esto. Que me demuestre que es posible.
Por lo pronto, yo estoy bien ahora mismo. El futuro juega con cuchillos y de él depende el si se desgarra o si todo va bien sin que haya estropicios.
Nada más que añadir.
sábado, 23 de junio de 2012
Pensamientos por escrito
Llevo una temporada en la que mi mente sufre constantemente un mareo inevitable, como si estuviera montado en alguna atracción de feria (de las que marean) eternamente, una y otra vez. En ocasiones esa atracción se detenía, pudiendo así mi mente poder recobrar el sentido y poder mantener los pies en el suelo, pero otras veces, al alcanzar esa situación, mi mente tomaba una actitud mucho más nostálgica, triste, como si echara de menos algo que fue muy importante para él. Entonces es cuando la atracción vuelve a ponerse en marcha.
Reconozco que en ocasiones me vuelvo un estúpido y lo pago con personas ajenas. Así son los celos. Por ello pido disculpas si en algún momento me comporté como tal y te pudieras sentir ofendida, seas quien seas, persona que está leyendo esto.
Hoy por hoy he de decir que lo que causaba eso en mí, ahora simplemente me molesta en cierto modo, pero al menos consigo mantener la calma y no exaltarme demasiado. Es mejor que nada, ¿no?
Siento que ya queda poco para que pueda volver a la rutina de siempre, pero no sé por qué intuyo que tú no. Lo que quiero decir es que, independientemente de lo que haya pasado, me encantaría poder seguir manteniendo nuestra amistad, que no se pierda esa costumbre de hablar de cualquier cosa o de quedar para ir a cualquier sitio, solos o acompañados. Pero algo me dice que tú no optarás por eso. Seguirás a tu bola centrándote en tus intereses y yo seré para ti uno más en tu lista de contactos. La verdad, espero equivocarme.
Entiendo que estas últimas semanas hayamos estado más distantes entre nosotros, pero cuando vuelva a mi rutina yo ya estaré bien y no hay excusa para seguir así. No quiero decir que quiera intentar nada, precisamente estoy esforzándome por acabar con esa atracción de feria que tanto me marea. Yo sólo quiero que podamos estar bien. Eso es todo.
Necesito acabar ya con mis exámenes, 2 días quedan.
Hay tantas cosas que quiero hacer... Pero sobretodo evadirme de todos mis pensamientos, volver a ser mi yo original y dejarme llevar por la marea.
Eso sí, que quede claro, me he llevado mucho tiempo flotando en el mar, nadando con todas mis fuerzas hacia la tierra firme por la que tanto me gustaba pasear, pero ese esfuerzo fue en vano. Por ello, no pienso volver a ser yo quien mueva un sólo músculo por nadar a cualquier sitio. Si la marea quiere llevarme a tierra firme, que sea ella quien me lleve o quien, por lo menos, dé ese primer paso. Necesito ganar la confianza de que realmente algo de eso, algo de lo que sucede, tiene sentido. Me dejaré llevar por mi instinto y punto, a favor de donde me lleve el viento.
En fin, siento el tostón, pero era algo que necesitaba decir. Espero que mi reaparición no me acarree malas consecuencias.
Bueno, sigo con lo mío, a cenar y luego a programar, a ver cómo sale el examen.
viernes, 15 de junio de 2012
Un río que fluye
jueves, 7 de junio de 2012
Recuerdos fotográficos
Es extraño, nunca antes me había pasado esto. Es como si por un lado tuviera ganas de hacer cualquier cosa pero por otra parte fuera totalmente contrario. Es un "tengo y no tengo ganas". Un sí y no.
He de reconocer que hoy por hoy me encuentro bastante mejor, podría incluso decir que voy completamente a mi bola, en mi mundo, pero en ocasiones acuden a mí esos típicos flashes momentáneos que me sacan de dicho estado. Son cosas que no puedo evitar.
Es como si mi subconsciente no quisiera deshacerse de ello.
Esto me recuerda a un texto que encontré en la web que, por desgracia, es puramente cierto en la mayoría de los casos. No sé quién es el autor, pero bueno, lo importante es el contenido, ¿verdad? Ahí os lo dejo:
"Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o madre de tus hijos... Esa persona con la que consigues tener la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella.
Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre. Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán, siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejaréis de intentarlo, os rendiréis y buscaréis a esa otra persona a la que acabaréis encontrando. Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más. Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza".
Pero bueno, qué más da, don't worry, be happy my friend.
Veamos qué nos tiene preparado el futuro, no creo que sea algo tan malo, ¿no?
lunes, 4 de junio de 2012
Fin
Me encantaría poder seguir en contacto contigo, pero más me gustaría el que todo pudiera volver a ser como antes.
Obviamente, eso no ocurrirá jamás, o al menos eso es lo que me das a entender.
He de reconocer que me he convertido en un monstruo con todo esto, sólo me dedico a dar por saco y a molestar, incordiar a las personas que más quiero sin quererlo (sí, tú estás entre ellas).
No sé qué me pasa.
Tal vez sea fruto de la frustración provocada por todo este acontecimiento.
Odio tener que admitir que te perdí.
Siento amargarte tantas veces con este maldito tema, pero no sabes cuánto daría porque todo pudiera volver a ser como antes.
No te he olvidado.
Y sí, sigo queriéndote.
Como ya dije en su día, ojalá pudiera acompañarte a lo largo del recorrido de tu día a día, de tu vida, ser la persona que protegiera tu alma y tu esencia. Aunque claro, si uno de los dos no quiere no hay nada que hacer...
No miento cuando te digo que te deseo lo mejor.
Y ahora, que alguien me pase una botella.
martes, 29 de mayo de 2012
Sin título
miércoles, 23 de mayo de 2012
Nada es imposible
viernes, 11 de mayo de 2012
Rimas sueltas
jueves, 26 de abril de 2012
Un mismo camino
domingo, 22 de abril de 2012
Paciencia
miércoles, 18 de abril de 2012
La complejidad del pensamiento
En multitud de ocasiones, cuando las cosas no van como pudiéramos desear somos propensos a pensar que desearíamos desaparecer del mundo, al menos temporalmente, para poder ver qué sucede, cuál sería la forma con la que actuaría la gente y esas cosas.
¿Y eso por qué?
Yo lo planteo como una reacción ante la tristeza, la depresión o la soledad, como si fueran considerables las ganas de sentirte querido, de sentir que la gente se preocupa por ti, de ver que realmente la gente te quiere aunque las apariencias no lo muestren...
Todos somos humanos, y como tales nos gusta sentirnos arropados o queridos, aunque sea de vez en cuando. No importa lo arisco que pueda llegar a ser alguien, en algún momento de su vida lo más probable es que necesite un buen abrazo de un amigo, un beso de su pareja, una caricia de un familiar...
Yo soy de los que piensan que las muestras de cariño son necesarias en la vida para poder llegar a ser plenamente felices, porque por definición, los humanos no somos una raza solitaria, siempre formamos manadas, grupos, familia, ¿quién podría ser feliz estando solo en el mundo?
Con muestras de cariño no sólo engloba los abrazos y esas cosas, los pequeños detalles que nos provocan una sonrisa de vez en cuando también se ven relacionados con esto.
Y aún así, ¿qué sentido tiene? Sólo sirve para sentirnos mal, solos, ausentes, para crear un ambiente negativo.
Por ello, yo propongo pasar de eso. ¿Cómo? Viviendo el día a día, disfrutando cada momento, aprovechando el tiempo como es debido, y si a alguno tras intentarlo no lo consigue, se merece que alguien le transmita un poco de cariño, un poco de... amor.
Obviamente, si independientemente del caso recibes algo así, ¡bienvenido sea y bendita sea la persona que lo haga!
Pero no os despreocupéis, pues cada uno tiene sus propios límites, y si se llega a un punto en el que no se puede más... cualquier cosa es posible.
¡No desesperéis, aguantad como buenos guerreros que sois!
Mucha suerte en vuestras vidas... En alguna ocasión la necesitaréis.
viernes, 13 de abril de 2012
Deseo fugaz
miércoles, 21 de marzo de 2012
"¿Po-cor?"
sábado, 17 de marzo de 2012
Hija de la Luna
Cuenta la leyenda que una princesa hermosa como la Luna misma vivía en una humilde cabaña junto al lago rodeado por un gran bosque. Muchas eran las historias que la gente narraba sobre ella, pero todas tenían algo en común: su bondad y su magia para poder alegrar cualquier elemento consciente sobre la faz de la Tierra. Se la conocía como Lady Luna.
Una noche, una malvada bruja, celosa por la admiración del pueblo hacia Lady Luna, intentó acabar con ella para poder arrebatarle esa magia que se creía que corría por sus venas y así conseguir ser el centro de atención para todos. Pero nuestra protagonista supo intuir las intenciones de la bruja, así que decidió otorgarle todo su poder a la Luna, para que siempre reluciera esbelta sobre el mar de estrellas y así impedir que la bruja se saliera con la suya.
Por desgracia, eso no consiguió evitar la muerte de la bondadosa Lady Luna, quien sin oponer resistencia sonrió mientras sufría los ataques de la bruja. Este hecho le hizo comprender que matándola no conseguiría nada excepto su propio fin debido al ataque de los aldeanos que hicieron lo imposible por vengar a nuestra protagonista.
Se dice que con el paso de los años se llevaron a cabo rituales referentes a la Luna, en honor a la difunta y querida Lady Luna, en los que se forjaban abalorios que la representaban. Se creía que estos accesorios portaban parte de su magia y servirían para repartir felicidad y amor allá por donde pasara su portador.
Toma este colgante como muestra de gratitud por los buenos momentos que le otorgas al mundo, tu bondad, tu amabilidad, tu amor y tu afecto, puesto que sólo los sabios comprenden que eres merecedora de ser portadora de algo tan valioso.
Sabes que para lo que necesites siempre tendrás un Sancho Panza a tu vera dispuesto a apoyarte en todo lo que le sea posible.
Te quiero guapísima. No lo olvides jamás.
Firmado: Un twister chiquitín.
domingo, 11 de marzo de 2012
11 de Marzo
Música. Una maravilla sonora, una delicia para los oídos, una alegría para la vista en los conciertos, un ejemplo a seguir para la voz… Es increíble cómo algo puede llegar a gustar a todo el mundo sin excepciones. Sin duda, es algo que siempre nos acompaña, nos ha acompañado y siempre nos acompañará a lo largo de nuestra vida, soportando nuestras locuras y alegrías, y consolándonos en los peores momentos.
A todos nos encanta la música, aunque no sea la misma. Cada uno adapta su concepto de música a sus gustos y, por ello, la variedad es casi infinita. De este modo, cada persona asimila como perfecta la música que le gusta escuchar.
Muchos definen a su manera la música como la mejor aliada para hacer cualquier cosa, ya sea para divertirse, para bailar, cantar, llorar o simplemente fliparse. Incluso muchos la utilizan para hacer arte, o tal vez transmitirla a los espectadores sencillamente. En cualquier caso, es obvio que sin la música, nada en esta vida cobraría sentido, todo se volvería caótico y nos veríamos envueltos en una situación de desasosiego y seriedad. Afortunadamente no es así.
Por ello, te invito a pensar qué significa para ti realmente la música. ¿No sabes cómo comenzar? Bueno, me pondré de ejemplo en tal caso para ayudar a comprender esto.
Para mí, la música es vida, ritmo, armonía y belleza, no hay nada como escuchar tu cantante o grupo favorito en un lugar maravilloso acompañado de las mejores personas que pudieras imaginar. No hay nada como tocar un instrumento para colaborar en esta orquesta mundial, nada como una gran voz que nos llene de sensaciones, que nos haga reír o llorar, nada como ver que un grupo de personas disfrutan dándolo todo por transmitirle ritmo a la vida.
Para mí, eso es música… Para mí, música eres tú.
Porque eres la música que siempre tarareo en la mente, la melodía que amansa a este pobre animal, eres la canción que me anima a ver la vida con otros ojos, eres el instrumento con el que me gustaría dar conciertos por todo el mundo durante el resto de mi vida, eres el sonido que consigue rizar los vellos de todo mi cuerpo con cada caricia, con cada mirada, con cada beso…
Yo asimilo la música como perfecta mientras sigue el ritmo de los latidos de mi corazón, puesto que, lo creas o no, eres la canción que deseo que nunca deje de resonar en mi cabeza y, por tanto, quiero hacerlo todo contigo y nada sin ti hasta el fin de los días.
Feliz cumpleaños cariño, espero que te guste y que disfrutes de este pequeño regalo =)
¿Y para ti qué es la música? ^^ ¿Me dejarías ser el príncipe que te despertase con un beso durante cada noche con cada sueño en esta historia de amor sin final?
¡¡TE AMO PRINCESA!!
I can’t say no to you… I feel good enough… Cause I love you so much.
martes, 28 de febrero de 2012
Abre paréntesis - ele - cierra paréntesis
Es sorprendente la forma de actuar que tiene el destino. Parece mentira que le guste tanto jugar con la vida de las personas, a veces para bien, a veces para mal. Estas malas situaciones pueden prolongarse durante mucho tiempo, o ser totalmente efímeras. Afortunadamente, mi vida salió de ese foso maloliente que tanto daño estaba causando, no sólo a mí, sino también al entorno.
¿Quién iba a decir que hoy fuera a cumplir 8 meses con ella?
Sí, ya sé que 8 meses es una miseria comparado con otras parejas veteranas, pero para mí esto es nuevo, nunca ninguna de las personas con las que he estado saliendo han mostrado tanto aprecio, cariño y respeto hacia mi persona, y el saber que tiene intención de seguir a mi lado me reconforta.
¿Quién iba a decir que esa angustiosa película tendría un final feliz?
¿Quién iba a decir que una persona pudiera resultar tan adictiva?
¿Quién iba a decir que yo pudiera estar dispuesto a darlo todo por ella?
¿Quién iba a decir que nos bastaría con un simple paseo o con un acurrucón en cualquier sitio para ser felices?
¿Quién iba a decir que ella sería la chica con la que siempre soñé?
Y sobre todo...
¿Quién iba a decir que, al pedir un deseo, esperase la llegada de una maravilla, y recibiera a un ángel en todo su esplendor? =)
http://www.youtube.com/watch?v=siZ38yg8Hq8
Te quiero mi niña ^^
Pd: Gracias a mis amigos y a mi hermana por estar siempre ahí :3
lunes, 20 de febrero de 2012
Sueño experimental
viernes, 3 de febrero de 2012
2º examen de conciencia
martes, 24 de enero de 2012
Frases de cine
sábado, 7 de enero de 2012
Felices Vacaciones
- Señorita - interrumpió uno de los pequeños.
- Dime querido.
- ¿Qué pedirías tú si fueras Aladdín? - preguntó con curiosidad.
- No lo sé hijo, ¿por qué lo preguntas?
- Porque sabes muchas cosas, eres como una maga sabia, y hoy, ayer y el otro parecías triste, tú siempre sueles estar sonriendo.
Hubo un momento de silencio.
- No te preocupes cielo, no es nada importante - respondió sonriendo.
- Si estabas triste tiene que ser importante, ¿no?
Entonces la expresión de la dama se vino abajo, su mirada se perdió en el infinito, y la hermosa sonrisa que alegraba a sus oyentes incluso en los peores momentos se ocultó por completo. Se mantuvo pensativa un rato, aunque ella tenía bien claro qué le pediría en el caso de que tuviera un genio de la lámpara a su disposición.
- Yo... le pediría...
Todos los presentes la observaban con detenimiento.
- ... paciencia.
- ¿Paciencia? Pero si ya eres súper paciente - respondió otro de los chiquillos.
- No del todo...
- ¿Por qué no seño?
- Yo...
*RING*
Comenzó a sonar el timbre, el timbre que indicaba el final de cada sesión.
- ¡Muy bien, se acabó la clase, que paséis un buen verano niños, felices vacaciones, nos vemos el curso que viene! - Respondió repentinamente con una sonrisa, tal vez para evitar preocupaciones, y antes de que los niños pudieran seguir insistiendo con sus preguntas, ella recogió sus cosas y se marchó. No tenía intención de seguir recordando lo que tanto la atormentaba estos días mientras tuviera distracciones con las que entretenerse. Podría decirse que su situación era un tanto extraña, pues las cosas no iban mal, aunque debido a su inseguridad y a la circunstancia en sí, se sentía mal, no porque se encontrase mal, sino porque podría encontrarse mucho mejor. Nadie consiguió saber qué rondaba por la mente de la muchacha, y ella no volvería a ser la de antes hasta que aquella tempestad llegara a su fin y se disipara ese humo denso que nublaba su vista.
martes, 3 de enero de 2012
Espejos
- Hola. -comentó esa cosa rojiza con inseguridad.
- ¿¡Hola!? -dijo Arthur sorprendido.
- No te asustes por favor.
- ¿Qué eres?
- No lo sé, ¿qué soy?
Arthur recapacitó.
- Imagino que no te habrás visto nunca en un espejo y por tanto no sabrás lo que eres. ¿Cómo es que estás aquí?
- Busco un lugar donde poder hospedarme.
- ¿Y por qué en esta casa?
- Lo he intentado en otros lugares, pero siempre me tratan mal... Hasta ahora.
- ¿Hasta ahora? -preguntó Arthur extrañado.
- Sí, has sido el único que me ha tratado con delicadeza y no ha optado por utilizarme como un juguete por el que poder divertirte, y te doy las gracias por ello. -respondió, sonriendo.
Arthur recapacitó -Mmmm... está bien, puedes quedarte. ¿Tienes nombre?
- No... siempre prescindí de uno.
No tenía ni idea de lo que era, pero creyó que sería agradable su compañía, así que decidió quedársela. Tenía muchas cosas en la cabeza, así que no se lo pensó dos veces. La llamaría Pelusa Roja.
Pasó el tiempo, y Arthur y Pelusa Roja cada vez se sentían más unidos. Es extraño tener un amigo (o amiga) así, pero era agradable. Él notaba cómo, por poco que hiciese, Pelusa Roja lo veía como una gran persona. Daba la sensación de que ella realmente no hubiera tenido muy buena suerte con otras personas que la tiraban directamente o jugaban con ella hasta que se aburrían y se deshacían de ella. Arthur vio en ella algo especial.
Se querían.
Fueron muchas las tardes que estuvieron juntos, incluso en vacaciones Arthur decidió llevársela consigo aunque sólo fueran unos días los que se ausentase. Todo iba de maravilla.
Pero notó con el paso del tiempo que ya no era lo mismo. Algo había sucedido entre ellos, pues ella se mostraba desganada, ausente. Se había perdido esa magia que disfrutaban en su día como críos. Arthur se temió lo peor, pensaba que ella se habría cansado de él, de su única compañía, del que le dio cobijo, de su amigo...
Arthur estaba enamorado de ella, pero no le importaba, le encantaba su forma de ser, de ver las cosas, su forma de tratar a nuestro protagonista. Y notaba que la estaba perdiendo.
Pasó noches en vela, con miedo de que un día Pelusa Roja abandonase su hogar y, por tanto, a Arthur. No le extrañaba, aún así, de que hubiera llegado ese momento, pues todos necesitamos nuestro espacio vital, aire para respirar, algo de libertad fuera de la monotonía. Y llevaban sin separarse mucho tiempo.
Había aprendido la lección, estaba completamente seguro de que, eso que le sucedió sin darse cuenta siquiera, no volvería a ocurrir, o al menos lo intentaría en la medida de lo posible.
Una noche, hablaron sobre el asunto, y efectivamente, ella no echaba en falta a su acompañante, pero lo quería igualmente, le aseguró que no quería deshacerse de él. Era extraño. Así que decidieron darse unos días a solas, cada uno haciendo lo que quisiera sin necesidad de permanecer junto al otro. Arthur estaría dispuesto a hacer cualquier cosa por solucionarlo, aunque debido a su inseguridad no sería la primera vez que permanece despierto gran parte de la noche o entristecido.
Hasta que llegó el día. Por fin se juntarían de nuevo, comprobarían si realmente ella se cansó de él o si podrían permanecer juntos un tiempo más.
Transcurrió un día normal, agradable dentro de lo que cabe, hasta que Arthur decidió romper el hielo con temor.
- Oye... ¿crees que esto ha mejorado? ¿has notado un cambio estos días?
- La verdad es que no...
Arthur se sintió petrificado, como si fuera una estatua resquebrajada, lo que tanto temía estaba sucediendo. Pelusa Roja continuó.
- ... la verdad es que creo que debería buscar otro alojamiento. Lo siento mucho, yo te quiero, pero creo que esto no nos está haciendo ningún bien.
Arthur no podía creer lo que estaba sucediendo. Quiso darse un tortazo en la cara para despertar de esa horrible pesadilla. No lo dudó dos veces.
¡CLAP!
Bingo, era una pesadilla.
Se sintió más aliviado que nunca. Todavía no había terminado el plazo para comprobar qué sucedería. Y sintió pánico al saber que cualquier cosa era posible.
Pero él la observó.
Sonrió.
Confiaba en ella.
Sabía que hiciera lo que hiciese sería lo mejor para ambos, aunque él deseaba no perderla jamás.
Ahora, tan sólo queda esperar y comprobar qué sucederá.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Track-list
...
"Y ni siquiera sé qué tipo de cosas he dicho, mi boca siguió moviéndose y mi mente murió."
...
"Soñando con ese rostro otra vez... es brillante, triste y trémula, sonriendo tontamente, reconfortándome con sus tres tibios y salvajes ojos.
En mi espalda y tambaleándome, caigo en el agujero una y otra vez, ascendiendo y limpiando las telarañas y el rocío de mi ojo marchitado."
...
¿No os resulta angustioso el querer hacer las cosas bien y que por ello todo se vaya al traste?
Siempre procuro que mi alrededor se encuentre en buen estado, o al menos lo intento. Me hace gracia que muchas personas se muestren como objetivo de críticas negativas, dicho con otras palabras, la gente cuando habla mal de alguien suele ser por defectos que tienen: que si es muy escandaloso, que si es idiota, que si no lo aguanta nadie porque es un capullo...
Me hace gracia porque, al igual que todo el mundo, yo también tengo mis defectos. Muchos no reciben de buena gana este tipo de críticas. Por el momento, sé con claridad algunos de los peores defectos que tengo. Imagino que tendré más, pero por el momento no he llegado a comprobar si realmente es así o no, ni cuáles son éstos.
- Inseguridad.
Soy una persona súper insegura, que no tiene el valor suficiente para poder hacer las cosas apropiadas, que se agobia y se preocupa por todo, incluso de lo más insignificante, aún siendo irrelevante el motivo por el que pueda mostrarme negativamente.
- Indecisión.
Desde siempre he sido "el chico del 'no sé' ". Todo me da igual, me es indiferente, no soy capaz de tomar decisiones, de elegir hacer lo que yo quiera. Siempre he preferido que otra persona elija por mí.
- Cariño.
¿Cariño? Sí, soy demasiado posesivo, pesado, en múltiples ocasiones me he mostrado demasiado cariñoso, tiendo a darlo todo, a hacer de mis seres queridos un pedestal.
Estos tres son cruciales. Sin duda han sido los que más problemas me han causado... Gracias a ellos puedo considerarme una persona cansina, agobiante... A nadie le gusta tener que tomar mis decisiones, a la gente no le gusta que alguien no tenga el valor suficiente para poder realizar cualquier acción...
Y sí, ser cariñoso está bien. Toda pareja le gusta que de vez en cuando se muestre uno cariñoso respecto al otro, pero no siempre. A la gente eso le cansa, le agobia. Cualquier persona normal no aguantaría a alguien que constantemente se muestra sumiso o ante sus pies. Eso no es una pareja o un amigo, es un esclavo.
Aún así, me gusta que los que me rodean se muestren felices, contentos, animados y, en casos concretos, en mi vida han existido personas que les he transmitido un buen exceso de cariño, de preocupación, y por ello acabé viéndome solo.
Lo que me hacía gracia, era que uno de mis peores defectos fuera algo bueno que, por ser excesivo, se llega a convertir en múltiples ocasiones en algo malo.
Y estoy harto, harto de todo, hay veces que desearía no existir para no ser una causa de algún tipo de malestar... Son tantas las veces que provoco que alguien se cabree, se agobie, se desespere, salga de sus casillas...
Pero bueno... Al menos, en situaciones generales...
Hoy por hoy, puedo decir que la persona a la que amo con locura ha sido la única que me ha mostrado un mínimo de aprecio, que me ha mostrado que realmente me quiere, puesto que no es la primera vez que ocurre lo mencionado ahí arriba y aún así no me ha abandonado.
Por ello te pido disculpas, por aguantarme a mí y a mis defectos, por haber provocado malos días entre nosotros... Y paralelamente te doy las gracias por tu preocupación, por demostrarme que realmente me quieres y que no soy ningún muñeco para ti.
Si lo estás leyendo, seguramente pienses que soy tonto o estúpido xDDD pero me da igual, es lo que siento y es lo que escribo.
Espero que la quedada que intenté organizar en su momento te resultase agradable dentro de lo que cabe >.< Te prometo que a partir de ahora intentaré ser más independiente, más seguro, más decisivo y menos pesado, no sólo por ti, sino también por mí para poder mejorar como persona.
Realmente creo que todos deberíamos reflexionar sobre nuestros defectos y procurar corregirlos en la medida de lo posible, sólo así conseguiremos ser mejores personas.
Un besote muy grande bonita, y para los demás, un saludo camaradas!!

